domingo, 1 de agosto de 2010

CARTA N° 15

CARTA XV
NOVERRE

Bolivia Lemus García

En esta carta Noverre describe las escenas de 2 de sus ballet, que traducido a lenguaje común, supongo que son sus obras escénicas dancísticas.
La narrativa que poseía este bailarín y coreógrafo describe de tal manera las escenas, que es fácil imaginarse a los bailarines ejecutando las secuencias.
Esta carta describe a el ballet llamado “El Amor Corsario” o “El embarque para Citerea”, lo cual da a entender que aún no decidía con cual se iba a quedar, ya que nunca menciona a ninguna Citerea, de hecho, no se sabe sí es una alguien o un donde. A menos que Citerea sea la isla donde se desarrolla la trama de esta historia, pero no es así, ya que la isla se llama Misogyne y está habitada por “salvajes” que realizan sacrificios humanos, principalmente de mujeres.
La historia cuenta con 3 protagonistas, 2 hombres y una mujer, la cual es hermana de uno y novia del otro.
Dorval es el primero de los personajes que se salva de este naufragio, salvado por los habitantes de la isla, los cuales lo obligan a jurar matar a toda mujer que llegue a la isla.
Esta parte deja ver como la apreciación del autor responde a la usanza de la época, pues no era ni es posible obtener un beneficio sin tener que sacrificar algo a cambio y esto es lo que pasa en la historia.
Después de que Dorval hace el juramento, divisa a lo lejos una balsa con 2 figuras abrazadas, Clairville y Constancia, quienes llegan a tierra. Dorval los recibe con un fuerte abrazo, pero los nativos obligan a Dorval a ejecutar su juramento, quien a su vez desobedece tratando de matar al nativo que le entregó la daga para ejecutar la promesa.
Parece ser que Noverre personificaba hasta los sentimientos, es decir, en su apreciación de la realidad, se asemeja demasiado con un manga japonés, pues dentro de una escena que pudiera tardar solo unos segundos, Noverre vuelve visibles los pensamientos y sentimientos de los personajes.
Lo anterior obedece a que después de la ofensa que lleva a cabo Dorval, se da una lucha entre los nativos y los protagonistas, unos tratando de matar a Constancia y los otros tratando de defenderla. Los nativos logran llevarla al altar de sacrificio pero en el momento en que van a clavar la daga en el pecho de ella, toda la escena se congela pues el amor toca los corazones de los nativos, el amor salva a Constancia, básicamente, el amor lo puede todo en esta novela noverrela.
Por mucho es que encuentro el imaginario de Noverre semejante al del manga japonés. Parece ser que era menester evadir a la realidad en la medida de lo posible. Deja al amor en el mismo nivel que dios, al grado que los protagonistas masculinos creen que el ídolo que los nativos adoran, es quien les ha salvado la vida y los pone a salvo de vuelta en el mar.
Diviniza a los sentimientos como si fuesen algo tangible y fuertemente contagioso, ya que al final del ballet, cada uno de los elementos, Clairville y Constancia, los nativos y las ninfas y Dorval y Zenaida, terminan aparejados, al fin y al cabo, ese es el destino de todo humano, terminar en pareja con alguien que ni de la familia es.
A ciencia cierta no se cuan necesaria es este tipo de imaginación para poder representar los bailes del folklore mexicano, pero no creo que estén muy alejados entre sí la imaginación de Noverre con la de cualquier otro creador de danzas, ya sea chaman o guerrero.
En la descripción del otro ballet, no hace gran énfasis en describir las escenas, ya que él mismo aclara que son fragmentos de obrar y da una lista de cada escena y la obra de la que la sacó. Éste tipo de prácticas si lo conozco, de hecho, es lo más común dentro del tenor dancístico folklorista, pues es de esta manera que se procura conservar y preservar las danzas tradicionales de nuestro país.
Lo lamentable de esta carta viene casi al final de la misma, cuando Noverre reflexiona sobre la obstinación, la negligencia y la pereza de los artistas, pero en esa reflexión hecha en 1760 no encuentro muchas diferencias con la realidad actual, en relación con la apreciación que el público tiene hacia las expresión dancística en cualquiera de sus vertientes.
Noverre innovó dentro de la danza clásica haciendo que sus bailarines ejecutaran los pasos sobre las puntas de los pies, dentro del folklore mexicano bailamos sobre tarimas, artezas o cajones, con vasos, botellas o charolas en la cabeza, con faldas de 2 ó 3 kg y 12 m de tela, pero parece que no es suficiente, ¿Qué más tendremos que hacer los folkloristas para que la gente se enamore de nuestra danza?

Bolivia Lemus García

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